Cuestiones a tener en cuenta a la hora de tratar con un banco

Esta vez les hablaremos de los servicios financieros y bancarios. Este es otro de los rubros en los que suelen existir más problemas. Los bancos cumplen un rol fundamental en las sociedades modernas. Ellos intermedian entre la oferta y demanda de dinero. Por ello, la actividad que realizan posee un fuerte control legal. Sin embargo, eso no quita que las entidades financieras no cometan diversos tipos de irregularidades.

Entre los problemas que generalmente se presentan con las entidades bancarias, podemos señalar la información errónea de una persona como deudora morosa de un crédito a las bases de información crediticia. Esta situación puede deberse a que existió un caso de homonimia, es decir, un deudor con el mismo nombre que el de otra persona, o que la persona es cliente del banco, pero nunca incurrió en mora y sin embargo fue informado como si fuera moroso, entre otras situaciones comunes. En estos casos, el consumidor puede accionar contra la entidad bancaria a fin de lograr la rectificación de la información y, en su caso, una reparación por los daños sufridos. Una forma sencilla y gratuita de ver si uno está mal informado es chequear en la central de deudores del BCRA, en donde, con nuestro nro. de CUIT o CUIL podremos ver nuestra información crediticia brindada por los bancos al BCRA.

Otro caso típicamente problemático es el de las comisiones bancarias. Estas deben reflejar un servicio efectivamente brindado por la entidad financiera al consumidor. Además, las comisiones deben haber sido informadas oportunamente al consumidor al momento de contratar a través de la entrega de copia del contrato firmado y su anexo de comisiones. Cuando la comisión que se le intenta cobrar al consumidor no fue debidamente informada, este tiene derecho a que la misma no le sea cobrada o a, en su caso, su reembolso.

En materia de intereses por los diversos productos que comercializan los bancos, tales como créditos personales, prendarios, hipotecarios, de descubierto en cuenta corriente, entre otros, los consumidores tenemos derecho a que la tasa que se nos cobra sea razonable. Lógicamente, no es posible determinar qué es una tasa de interés razonable de antemano. No obstante, existe jurisprudencia que tiene dicho que una tasa de interés razonable es aquella aplicada por los bancos oficiales en sus operaciones activas. Como guía, hoy podemos considerar que una tasa adecuada es una de entre el 20 y el 25% anual.

Con respecto a las tarjetas de crédito y las promociones de cuotas sin interés, hay que estar atentos a que si bien el banco no cobrará intereses, sí cobrará otros conceptos, como comisiones o un seguro de vida que encarecen el financiamiento. Esto se ve reflejado en el llamado costo financiero total del crédito que suele ser de entre el 2 y el 6% anual. Si este costo no es informado al consumidor, éste puede reclamar que el mismo no le sea cobrado.

Aparte de estos temas, existen otros que involucran a la actividad bancaria y su relación con los consumidores. En la página web de ACYMA vas a encontrar más información al respecto. En caso que tengas un problema con un banco o compañía financiera, por favor, no dudes en consultar a ACYMA. Las personas que trabajan en ACYMA cuentan con amplia experiencia en la atención de este tipo de problemas.